Descubre cómo criamos durante años tradicionalmente gallinas y pollos en nuestro gallinero. Basándonos en la experiencia real y que nos ha dado nuestra vida en el pueblo rodeados de animales, analizamos los pilares para mantener aves sanas, productivas y felices (al menos no se quejan).
La selección de la raza
Uno de los secretos de la resistencia de las gallinas de pueblo es la selección natural y el cruce de razas. En nuestro gallinero, trabajamos con mezclas que incluyen genética de razas tan robustas como la Castellana, la Andaluza Azul (excelentes ponedoras) y aves del norte de España.
Evitar la consanguinidad
Aunque los cruces propios suelen dar ejemplares muy sanos, es vital introducir gallos nuevos de vez en cuando para renovar la sangre y evitar defectos genéticos.
Nosotros nos quedamos con el más fuerte que casualmente es el que mejor canta.
Identificación
Un truco de experto es el uso de anillas numeradas. Anotar el color y el número de anilla nos permite saber con exactitud la edad de cada gallina (pudiendo llegar a ser productivas hasta los 5 años o más) y su procedencia.
Manejo de polluelos
El crecimiento de los pollos es una etapa crítica. Es fundamental saber distinguir a las pollitas (futuras ponedoras) de los pollos.
Tener a un gallo fuerte reduce los problemas con las generaciones futuras.
Separación temprana
Un consejo vital es apartar a las pollitas jóvenes antes de que los gallos empiecen a «pisarlas», ya que un exceso de actividad de los machos puede causarles daños físicos o incluso la muerte.
Selección del semental
Observa el porte y la salud de tus pollos jóvenes para decidir cuál será el futuro «padre» del corral.
A veces el que pensamos que es el más fuerte, puede tornarse en el más débil porque los compañeros no se han terminado de desarrollar y le vencen al líder. Entonces hay un cambio de rol del que tenemos que estar atentos si no queremos perder ejemplares o que se dañen en peleas.
Alimentación
Para conseguir huevos con esa yema naranja y sabor intenso, la dieta debe ser variada y lo más natural posible. El uso de maíz es un plus muy importante de cara a obtener huevos de la máxima calidad.
Cereales base
Una mezcla de trigo, maíz y cebada.
Aprovechamiento de la huerta
Los restos de manzana picada y la hierba fresca (recién cortada) son golosinas que aportan vitaminas esenciales.
También utilizamos coles, berzas o lombarda cuando estamos en los meses más fríos. Comer fresco les encanta y llena a las gallinas de vitaminas.
El suplemento

El uso de un pienso de calidad con vitaminas (especialmente en etapas de crecimiento) ayuda a fortalecer su sistema inmune, aunque siempre priorizando el forrajeo natural.
El pienso es importante porque les ayuda notablemente a reducir sus carencias. Gallinas con carencias enferman más e incluso ponen huevos blandos. Te recomiendo que emplees calcio para que los huevos estén fuertes, y los huesos de las gallinas también.
Higiene en el comedero
Utilizar cajones o tolvas elevadas evita que las aves tiren y desperdicien la comida al buscar los granos que más les gustan. Son animales que tienen sus gustos y el tirar la comida te puede hacer unos valiosos euros.
El descanso y la jerarquía en el gallinero
Las gallinas son animales de costumbres. Al caer la tarde, buscan instintivamente las perchas para dormir. Deben estar limpias y desinfectarlas progresivamente para evitar problemas de ácaros o piojillos.
Diseño de perchas
Es recomendable colocarlas de forma escalonada o protegida para evitar que las gallinas de arriba ensucien a las de abajo.
Seguridad nocturna
Asegurarse de cerrar bien el gallinero cada noche es el paso más importante para proteger nuestra inversión y a nuestras mascotas de depredadores.
Ojo con dejar las ventanas abiertas en invierno porque pueden sufrir problemas respiratorios.
¿Te gustaría empezar tu propio gallinero o ya tienes experiencia con las gallinas de pueblo? Cuéntanos tus trucos en los comentarios.



