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Crío codornices en mi pueblo de 17 habitantes

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¿Te animas con las codornices?

Hoy quiero hablaros de una de mis debilidades: las codornices domésticas de postura. Unas aves mucho más pequeñas que las gallinas, pero que te llenarán de satisfacción.

Son aves muy activas y perfectas si quieres tener huevos frescos pero no dispones del espacio que requiere un gallinero convencional. Pero ojo, aunque sean pequeñas no significa que no tengan sus «truquillos» de mantenimiento.

¡Presta atención que te cuento mi experiencia!

El canto del macho y el inicio del ciclo

El ciclo de cría de las codornices empieza a notarse cuando los días se alargan. En España, ya por enero, los machos empiezan a estar más activos. Su canto es inconfundible.

Para que lo entiendas mejor, te he preparado un vídeo donde puedes ver a mis codornices en acción y escuchar ese canto tan particular.


En este vídeo te enseño cómo recojo los huevos del día y cómo se comportan los machos en pleno celo.

Claves para un grupo equilibrado

Uno de los errores más comunes al empezar es la proporción de ejemplares. Las codornices macho son muy fogosas y, si hay demasiados en el mismo grupo, acabarán estresando a las hembras o incluso haciéndoles daño.

La proporción ideal

Yo siempre recomiendo tener un macho por cada 10 o 15 hembras. Con esto aseguras que los huevos sean fértiles (si quieres criar) y que la convivencia sea pacífica.

¿Mezclarlas con gallinas?

 Me lo preguntáis mucho. Mi consejo es que no las mezcléis. Las gallinas son mucho más grandes y fuertes.

Hazme caso, podrían picar a las codornices. Cada una en su espacio vive mucho mejor.  Por si se te está pasando por la cabeza, tampoco te recomiendo mezclarlas con faisanes.

¿Qué refugios puedes utilizar?

A diferencia de las aves de corral más grandes, las codornices son asustadizas por naturaleza. Necesitan sentir que tienen dónde esconderse. Evitar el estrés de los animales es fundamental para garantizar el bienestar.

Truco Fanmascotas: Yo les pongo montones de paja o pequeñas cajas. Les encanta meterse debajo para descansar o, lo más importante, para poner los huevos. Un animal sin estrés es un animal sano que pone huevos de mejor calidad.

Recogiendo huevos

Primer plano detallado del perfil de un macho de codorniz doméstica con plumaje marrón jaspeado en su hábitat natural, resaltando el parche de plumas rojizas en su pecho.
Precioso macho de codorniz japónica

Si esperas que las codornices pongan los huevos en un ponedero como las gallinas… ¡te vas a llevar una sorpresa! Ellas los sueltan donde les pilla.

Como habéis visto en el vídeo, los huevos presentan un moteado que los camufla perfectamente con la tierra y las piedras.

Curiosidad biológica: Ese camuflaje es su seguro de vida en la naturaleza contra los depredadores. ¡A veces cuesta hasta verlos nosotros mismos!

La alimentación de las codornices

Si quieres que tus codornices pongan huevos con una cáscara dura y una yema potente, la clave está en la variedad de alimentos. No podemos olvidarnos de que, aunque sean pequeñas, presentan un metabolismo muy rápido por lo que necesitan comer muy frecuentemente.

El equilibrio de la proteína

A diferencia de las gallinas, las codornices necesitan un aporte de proteína más alto, especialmente en la etapa de crecimiento y de mayor postura (a partir de las 5-6 semanas).

Mi consejo: Busca un pienso de inicio o de «alta energía» que tenga entre un 18% y un 22% de proteína. Si les das un pienso bajo en proteína, verás que dejan de poner huevos o que empiezan a picarse entre ellas por falta de nutrientes. Puede conseguir de manera natural esta proteína aportándoles insectos.

El calcio: El secreto de una buena cáscara

Una codorniz hembra forrajeando en un aviario al aire libre, caminando sobre sustrato de paja y arena cerca de un poste de madera y un cuenco de agua.

¿Te ha pasado alguna vez que recoges un huevo y se rompe solo con tocarlo? Eso es falta de calcio.

Truco Fanmascotas: Yo siempre les dejo a libre disposición conchilla de ostra triturada o incluso las cáscaras de sus propios huevos (bien secas al sol y muy machacadas para que no reconozcan qué es). Ellas sabrán cuándo necesitan «picar» un poco para fortalecer la puesta.

¡Que no falte el verde!

A mis codornices les encanta el aporte de vegetales frescos. Es su «golosina» natural y les aporta vitaminas que el pienso seco no tiene. En verano la verdura se vuelve imprescindible porque las refresca y da vitaminas.

Lo que más les gusta: Alfalfa, hojas de rábano, lechuga (con moderación para no causarles diarrea) o simplemente, cortar pasto.

Ojo con esto: Evita darles restos de cebolla, ajo o patata cruda, que pueden ser tóxicos para ellas.

El «Grit» o piedrecitas

Recuerda que las aves no tienen dientes. Necesitan tragar pequeñas piedras o arena gruesa (grit) que se queda en su molleja para ayudar a triturar el grano que comen. Si las tienes en un suelo de tierra natural, ellas mismas lo buscarán, pero si están en una zona más «limpia», asegúrate de ponérselo en un cuenco aparte.

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