Si llevas tiempo criando pollos en tu propio gallinero tradicional, ya sabes cómo va esto: a veces las cosas no salen como uno planea.
En este artículo quiero compartir contigo lo que me sucedió hace poco. Decidí poner a tres de mis gallinas enanas a incubar y ahorrarme el engorro de la incubadora, la nacedora, las bombillas para el calor… Las gallinas enanas son de esas que se quedan cluecas enseguida y, aunque no ponen muchos huevos, como madres son lo mejor que hay. Les puse 5 huevos a cada una, esperando una explosión de vida a los 21 días, pero la realidad ha sido bien distinta.
Pero fíjate lo que me ha sucedido… ¡Al final solo han eclosionado 8 pollitos! ¿Es un mal resultado? Desde mi punto de vista, creo que no, pero cuando esperas el pleno, te preguntas qué ha podido fallar.
No te pierdas el vídeo en el que te lo explico, miles de personas ya lo conocen. En él cuento mi experiencia, conocerás las gallinas de primera mano y, sobre todo, los fallos que he detectado para que no te sucedan.
Huevos gordos y gallinas pequeñas
Uno de los errores que cometí esta vez fue ponerles huevos demasiado grandes para su tamaño. Mis gallinas son pequeñitas y los huevos eran «de los buenos», de los gordos.
Adapta el tamaño de los huevos al tamaño de las gallinas.
¿Qué pasa con esto? Pues que, aunque ellas ponen todo de su parte, no llegan a taparlos bien. Si la gallina no cubre el huevo por completo, el calor no es uniforme y el embrión se acaba parando.
Para la próxima, sé que si la gallina es pequeña, la cantidad de huevos debe ser menor o el tamaño más acorde a ella.
Posible fallo en la fecundación

Cuando abrí los huevos que no habían nacido, me di cuenta de que muchos ni siquiera estaban pisados o fecundados. Aquí no hay vuelta de hoja: o el gallo no es demasiado maduro sexualmente con o por algún otro motivo, los huevos no eran fértiles.
A veces nos volvemos locos pensando en la temperatura o la humedad, y resulta que el problema viene de antes. Es fundamental observar si el gallo está activo con todo el grupo o si cuenta con sus «preferidas», porque eso se nota luego en la tasa de eclosión.
Ojo con la altura de los nidales
Esto es algo que se ve muy bien en el vídeo. Los nidales los mantengo un poco altos y, cuando los pollitos nacen, son un poco torpes. Algunos se bajan, pero otros se quedan arriba «atrapados» o les da miedo saltar.
Si hace frío y el pollito se queda fuera del calor de la madre porque no sabe regresar, se te muere en cuestión de horas por hipotermia. Tuve que andar pendiente para bajarlos a todos y ponerles la comida de arranque (ese pienso más finito) y el agua a su alcance. Al final, un poco de paja nueva en el suelo ayuda a que no noten tanto el fresco de la tierra, pero sin su madre cerca, no hay nada que hacer y perecerán de frío.
Mi conclusión
No siempre se gana, pero de todo se aprende. Ahora hay 8 pollitos nuevos que están fuertes y comiendo de maravilla, y eso ya es una alegría para el corral.
Al final, la cría natural tiene estas cosas: dependes de la naturaleza y se puede controlar peor cada uno de los parámetros.
¿A vosotros os ha pasado algo parecido este año? A veces el gallo nos da una sorpresa o el tiempo no acompaña. Contadme vuestros casos en los comentarios, que siempre se aprende de las experiencias de los demás.



