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Gata en celo. Comportamiento y cómo actuar.

¿No sabes si tu gatita está en celo? ¿Está demasiado mimosa? Entonces necesitas leer este artículo.

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¿Cómo saber si tu gata está en celo?

Hace más de medio año adoptaste un precioso minino que ahora se ha transformado en una gata en celo. Te cautivó su cabeza grande y redondeada adornada por un montón de pelo. El mismo pelo que le daba cierto aspecto singular de suave peluche que pedía a gritos amor. Los ojos felinos, grandes y vivarachos, desarrollaban una mirada que te decía en tono ineludible e irresistible: ¡Llévame contigo! ¡Soy frágil sin ti! ¡Necesito tu regazo!

Pubertad.

Tu gatita se va haciendo mayor, y pasa de ser un cachorro juguetón y adorable, a la pubertad, la edad del pavo, ¡ellos también la pasan! Es entonces cuando un impulso irrefrenable le empujará a tener sus propios bebés de ojos grandes y melosos.

El momento de alcanzar la pubertad de tu gatita ocurre dependiendo de varios factores como son: el peso del animal y su raza. Por ejemplo, los gatos de pelo largo, por norma general, alcanzan más tarde esta nueva etapa de la vida, al contrario que los de pelo corto tipo siamés.

No todos los gatos llegan a la pubertad al mismo tiempo, intervienen diversos factores.

El tiempo también interviene en su vida reproductora. Ya sabes, las horas de luz, o la temperatura, son factores a tener en cuenta y que tú no puedes controlar.

Comportamiento de una gata en celo.

A continuación te describo los síntomas inequívocos de una gata en celo.

Más cariñosa.

Sabrás que tu gata entra en celo porque se vuelve especialmente cariñosa. Te ofrecerá su tripa para que la rasques y se pondrá panza arriba dando vueltas como una croqueta de un lado a otro solicitando atención.

¡Habla!

Ya no te buscará sólo para dormir calentita, sino que hablará más contigo. ¿A qué me refiero? Notarás que maúlla más de la cuenta, como si hablara, mientras te busca con la mirada, y no, no es para que le llenes el plato de la comida o le eches agua fresca, necesita extra de atención.

Se frota contra todo levantando la cola.

En busca de calmar su ardor y marcar su posición, no dudará en rozarse contra objetos cotidianos de tu casa como las patas de la mesa, o la silla. Con ello dejará marcas por si algún gato decide hacerle una visita o simplemente dejar claro que hay una gata en celo dentro del territorio.

Orina en lugares indeseados.

Ten cuidado cuando te vayas a la cama. Recuerdo con especial desagrado cómo mi almohada estaba mojada cuando me fui a dormir en una noche de primavera. ¡Por suerte, el fuerte olor a orín de gato evitó que pusiera mi cabeza sobre ella!

De nuevo recurre a marcas odoríferas para atraer y revolucionar a los gatos de la zona. Para ella una buena zona de paso es donde más huela a ti, ya sabes, donde pases un mayor número de horas de tu tiempo, el sofá, la cama o tu sillón favorito.

Trata de escapar.

Como si viviera en la Casa de Bernarda Alba, la minina parte en busca de un gato apuesto que calme sus ardores.

Asegúrate de que está bien identificada con microchip, con una chapa identificativa  o con ambas cosas por si las moscas.

¡No le quites ojo!

Adquiere la posición de cópula o lordosis.

Cuando le acaricias el lomo tu gatita dobla las patas delanteras y levanta la cola dejando a la vista sus genitales simulando la postura de cópula.

Piruleta en celo. Gata
Gatita en celo con la típica posición de apareamiento.

Juega menos.

Ahora tu gata centra buena parte de su energía en poder encontrar quién fecunde esos óvulos que tanto le han costado producir y llevan en su interior la información para hacer medio gatito.

Si quieres distraerla y hacerle más llevadero el celo , aquí te dejo un enlace de juguetes gratis para gatos.

Gata en celo tumbada
Piruleta reposando después de buscar insistentemente caricias en su primer celo como gata adulta.

la gata sufre estrés al no poder aparearse.

¿Qué hacer?

La castración precoz, hace desaparecer de raíz todos estos síntomas. Además reduce problemas tumorales ligados a la sexualidad de tu gata.

Consulta con tu veterinario para saber el momento óptimo para castrar a tu minina. Personalmente decidí castrar a mis gatas en cuanto cumplieron el primer celo, en este punto encontrarás información dispar al respecto.

No es necesario que críen.

He consultado diferentes amigos veterinarios en distintos cursos sobre etología felina y todos coinciden en lo incierto del mito de que la gata debe parir al menos una vez en la vida.

Piénsalo muy bien antes de cruzar a tu gata.

Y por último.

Recuerda que la cría de gatos no es un juego. Son animales que son proclives a quedar abandonados conforme crecen, provocando problemas en la biodiversidad o sufriendo ellos mismos atropellos, mutilaciones y enfermedades como la leucemia.

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