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Cómo regañar a un gato sin traumatizarlo

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Como regañar al gato de manera efectiva.
A veces no nos queda otra que regañar al gato, pero hay muchas cosas que podemos hacer previamente para evitarlo

Si has llegado hasta aquí es porque sientes la necesidad de regañar a un gato o mejor dicho a tu gato Y cuando llega el momento de regañar a un minino de manera irrefrenable, es porque la ha liado pero bien.

¿Te suenan las siguientes situaciones?

  • El gato se ha orinado en tu cama.
  • No utiliza el arenero como debe.
  • Se sube donde no quieres.
  • Se tumba en tu cama
  • Trepa por las cortinas.
  • Araña el sofá.
  • Se zampa tu comida cuando te despistas.

Seguro que más de una sí. Yo también tengo gatos y te puedo asegurar que en más de una ocasión he tenido que regañarlos.

Pues bien, antes de que pierdas los nervios, y para la próxima que te la líe te voy a mostrar cómo debes regañar a un gato. A mí me funciona, espero que a ti también.

Antes prevenir que regañar al gato

En primer lugar lo que debes hacer para no verte en la tesitura de regañar al michi es educarlo correctamente. Si tu gato está mal educado, te aseguro que en más de una ocasión te tocará decirle cuatro cosas y verlo como un enemigo más que como un lindo gatito.

En conclusión, enseña antes de regañar. Es muy importante que se te quede esto. Ojo, el asunto no consiste en malcriarlo, sino en ser coherente con la convivencia. Te pongo un ejemplo para que lo entiendas mejor:

Un ejemplo común

Si hay algo que odio es ver como uno de mis gatos bebe en mi vaso cuando me despisto.

Cuando tu gato no orine en su arenero, primero analiza las causas.

  • ¿Está la arena limpia?
  • ¿Has probado otras arenas de gato?
  • ¿El arenero es confortable para utilizarlo como letrina o es un pequeño agujero donde meterse?
  • ¿Has situado el arenero en un lugar tranquilo o atractivo para marcar?
  • ¿Tu gato está en celo?
  • ¿Has probado a colocar otro arenero más en otro lugar de la casa?

Recuerda que, aunque los queramos mucho, no dejan de ser animales que siguen sus conductas según les dicta el cuerpo o sus hormonas. Su capacidad de raciocinio no es como la de un humano.

Recuerda que existen premios para los gatos que puedes utilizar. De este modo, si le pides al gato que baje del sofá o ha orinado donde debe, puedes premiarlo.

Aquí te dejo uno de los premios que les gustan a los míos:

Visto esto, continuemos aprendiendo más sobre cómo regañar al gato.

Uso de juguetes

Es importante destacar la importancia de los juguetes y rascadores para que los gatos descarguen energía. Si tu minino no tiene estímulos en casa, no le quedará otra que liarla para entretenerse.

Un buen árbol rascador, dejará respirar a tu sofá, cortinas y muebles evitando que tengas que regañar al gato.

Es muy importante que tu gato haga ejercicio y de paso puedes aprovechar para hacerlo tu jugando con él.

El castigo

Cuando no nos queda otra, educamos en negativo pero ya sabes que hacerlo mal, no sirve de nada; es importante saber cómo regañar al gato.

Recuerda que nunca debes pegarlo.

No pegues a tu gato para educarlo. Clic para tuitear

La violencia no conduce a nada bueno, ni contra animales ni contra personas.

Las mejores formas de regañar a un gato

Debemos diferenciar entre castigos activos y pasivos. Castigar o regañar de manera activa no es hacerlo constantemente, sino en el momento.

Por el contrario, regañar de forma pasiva es hacerlo una vez que ha transcurrido la acción que nos ha molestado.

Castigos activos

¿Qué te decían tus padres cuando eras pequeño y querías hacer algo malo? Yo te lo recuerdo: NO

Di no de manera segura y enérgica, sin edulcorantes a tu michi si le has pillado infraganti. Es importante destacar que debemos estar pendientes de volver a decir que no si la conducta se repite.

La educación del gato hay que llevarla a cabo a diario para que surta efecto. Clic para tuitear

A veces la negación es necesaria acompañarla con otros gestos como irnos o ignorar al gato trasmitiéndole así la idea de que no nos gusta lo que está haciendo y pasamos de él porque hace las cosas mal. De este modo, podrá relacionar más fácilmente el no con lo que no debe hacer.

¿Y si el gato está lejos?

Utiliza un sonido que le moleste. Es algo así como los collares de gas que se colocan a los perros que ladran mucho.

«Si ladras, escucharás el sonido del collar que te molesta»

En el caso del gato, y dado que tienen un oído mucho más fino que el nuestro, podemos molestarlos o llamar su atención de manera negativa de muchas maneras como dando un golpe en la mesa, moviendo un bote con monedas en su interior o soplando un silbato.

¡Recuerda que este asunto no consiste en poner en jaque al vecindario así que cuidado con los ruidos!

Castigos pasivos

No se lo pongas tan fácil, ¿crees que ese jarrón durará mucho encima de la mesa?

Lo primero que debes hacer es detectar el lugar donde realiza la conducta que nos incomoda. Imagínate, le da por entrar a nuestro armario y orinar en la ropa. Como no podemos estar 24 h pendientes, podemos recurrir a otras artes.

A continuación te dejo unas cuantas maneras de controlar la conducta del minino:

  • Colocar cinta de doble cara donde no queremos que se suba.
  • Poner papel de aluminio.
  • Colocar globos.
  • Cubrir con sustancias desagradables como repelente para gatos.

Conclusiones

Antes de regañar a tu gato, prueba el refuerzo positivo. No deja de ser un animal y necesita cubrir sus necesidades básicas de ejercicio, lugares apropiados para marcar (areneros, rascadores, juguetes).

Para regañarlo podemos establecer sistemas activos (en el momento) y pasivos (como pequeñas trampas desagradables).

Regañarlo con seguridad y de manera habitual cuando hace algo que no debe hacer, es clave de éxito.

No utilices la violencia.

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