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Limpieza de la jaula del hámster, ¡no la olvides!

La limpieza, esa palabra que implica tiempo y sufrimiento... No te preocupes, la de un hámster es bien sencilla.

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Foto de: @neung1_patinya

Los hámster son animales muy pulcros, como los gatitos, pero esto no te librará de llevar a cabo la limpieza de la jaula. A pesar de su pequeño tamaño, orinan, defecan y dejan restos de comida, ¡qué rico! El resultado de su actividad biológica, es que generan malos olores debido a la acción descomponedora a cargo de bacterias, hongos y otros microorganismos.

Así que vamos a ponernos manos a la obra, y conozcamos esta parte importante de los cuidados del hámster.

¿Cada cuánto tiempo debo realizar la limpieza de la jaula?

Cuando me lanza esta pregunta algún aficionado que decide iniciarse con los hámster como mascota, siempre le recomiendo limpiarlo, al menos, una vez por semana.

Debes limpiar el hámster, al menos, una vez a la semana

De este modo, el roedor vivirá en condiciones salubres. Recuerda que también es importante darle espacio. Las medidas de la jaula deben ser adecuadas y permitirle establecer diferentes zonas: letrina, despensa, zona de recreo y nido.

¿Cómo realizar la limpieza?

limpieza de la jaula
Si tú no haces la limpieza de la jaula, los pobres hámster se quedaran sucios hasta que venzas a la pereza.

Parece una pregunta chorra, porque limpiar una pequeña jaula, no debería esconder ningún misterio. Pero hay detalles que se te pueden pasar por eso debes leer esta entrada, atento/a.

En primer lugar debes retirar el animal para que no se estrese y te moleste. Te aconsejo que aproveches el momento de la limpieza de la jaula, para que se de un buen paseo y ejercite su cuerpecito peludo.

Si limpias la jaula por la tarde le molestarás mucho menos, ya que son animales crepusculares, como Edward Cullen.

El momento de la limpieza puedes aprovecharlo para sacar a pasear a tu hámster

Yo le dejo correr por el pasillo de casa. Además, para que sea más divertida su aventura, le pongo algunos rollos de papel de cocina. Se lo pasa pipa -nunca mejor dicho- atravesándolos y mordisqueándoles.

Todavía me llama la atención ver como un bicho tan gordo, es capaz de “compactarse” para entrar por cualquier agujero.

Bien, ya no hay bichejo en la jaula. Ahora enfúndate los guantes de fregar que tienes dos opciones:

Primera opción: limpieza básica

Consiste en centrarse solamente en la parte más sucia, que es donde el animalito hace todas sus cosas. No está de más que realices la tarea regularmente; lleva poco tiempo y eliminarás buena parte de la suciedad.

Metodología

  • Con una espátula, retira el sustrato sucio o beeding –para los bilingües- de la esquina que haya elegido como letrina. También elimina las posibles heces del bichejo que encuentres dispersas por la jaula.
  • Luego, frota con un estropajo mojado en agua y gotas de lejía. De esta manera, desinfectarás la zona.
  • Ahora pasa papel de cocina para secarlo  bien. El bicho no puede estar en contacto con la lejía, es tóxica.
  • Finalmente, echa el sustrato limpio.
  • El bebedero también es importante limpiarlo. Yo lo hago con agua muy caliente y agitándolo con alegría.

No descuides la limpieza del bebedero

Si no estás muy puesto con los tipos de sustrato, escribí una entrada que te servirá de ayuda. No está de más que le eches un ojo e incluso los dos.

Segunda opción: limpieza general

limpieza de la jaula rueda
No olvides lavar accesorios como las ruedas. En ellas orinan para marcar.

Más que una opción, es una necesidad. Es fundamental limpiar la jaula de manera íntegra mensualmente. De esta forma, las zonas de juego, como rampas, estructuras plásticas o la rueda, pasarán por la desinfección y aumentará la calidad de vida de tu hámster y por qué no, tuya.

Metodología

  • Vacía el lecho higiénico de la jaula. Échalo en una bolsa o directamente en el cubo de basura.
  • Con una espátula -te sirve con la que haces semanalmente la limpieza básica- retira el lecho que se quede pegado. Ese es el más sucio porque contiene la orina del hámster.
  • Ahora ve a una toma de agua donde no pongas alimentos, por ejemplo, la bañera o, en su defecto, el plato de ducha.
  • Quita los accesorios: rueda, rampas, caseta… Llena de agua la bandeja del hámster con los accesorios dentro. Échale un poco de lejía. Ten cuidado, el objetivo es desinfectar, no blanquear tus manos.
  • Frota con un estropajo incidiendo en las partes más sucias. Tampoco te dejes la vida en ello.
  • Aclara bien la bandeja, los accesorios y colócalos en su sitio.
  • Echa el lecho higiénico nuevo, la comida y el agua.
  • Pon material para hacer el nido del hámster limpio.
  • Introduce al simpático roedor.

¡Qué de cosas para un bicho tan pequeño! ¿no crees? Pero se lo merece.

Y como tienes que darle siempre los mejores cuidados, te dejo otro par de enlaces interesantes para que los leas con tu hámster en brazos:


Si te quedan más dudas sobre la limpieza de la jaula o sus cuidados deja tu comentario.

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